La Universidad de los Andes produce, de manera local y con ingeniería nacional, uno de los reactivos indispensables de las pruebas diagnósticas del nuevo coronavirus.

Aumentar el número de pruebas para detectar casos de Covid-19 ha sido una de las principales estrategias que han adoptado los gobiernos alrededor del mundo para mitigar y disminuir los contagios. Esto debido a que la identificación del virus permite, entre otras medidas, hacer cercos epidemiológicos que contengan su propagación.

En Colombia, por ejemplo, pasó de hacer en promedio, 600 pruebas diarias al inicio de la pandemia a más de 30 mil para mediados de septiembre. Una tarea que ha contado con el apoyo de diferentes instituciones, entre ellas, la Universidad de los Andes, la cual dispuso el Laboratorio de Secuenciación – Gencore para el diagnóstico del virus, que se convirtió en uno de los de mayor capacidad del país en el procesamiento de muestras.
Este trabajo le permitió a la universidad identificar la dificultad para acceder a la transcriptasa reversa, uno de los reactivos necesarios para detectar el nuevo coronavirus en el diagnóstico de pruebas qPCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), por sus siglas en inglés, debido a que este insumo no se produce en el país y su importación se ha dificultado por la creciente demanda mundial.

Esta fue la oportunidad para que el Departamento de Ingeniería Química y de Alimentos de Los Andes, con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación y Creación de la Universidad, decidiera, gracias a los avances que ha hecho su grupo de investigadores en el área de la biotecnología, empezar a trabajar en la producción nacional de este reactivo (enzima).

Inicialmente se recibió la donación por parte de la Universidad de California en San Diego (UCLA) del ADN necesario para iniciar el desarrollo de la tecnología y producir la enzima necesaria para el diagnóstico basado en PCR cuantitativa. Adicionalmente, el grupo de investigadores se presentó, en alianza con la Fundación Valle del Lili y la Universidad ICESI de Cali, a la convocatoria para acceder a recursos del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías (SGR), con el fin de fortalecer laboratorios de biología molecular, de la cual salieron favorecidos.

“El propósito de la alianza es producir la enzima a gran escala, de manera que sirva para abastecer a los laboratorios de las universidades que están haciendo pruebas diagnósticas, pero que esta llegue también a las demás instituciones que están trabajando en el tema y que lo requieran, inicialmente en Cali y el resto del Valle del Cauca”, señaló Andrés González Barrios, director del Departamento de Ingeniería Química y de Alimentos de Los Andes y líder del proyecto por parte de la institución.

Resultados exitosos

Entre marzo y agosto de 2020, los investigadores lograron producir la enzima y realizar los primeros ensayos de efectividad con resultados exitosos. Esto quiere decir que el producto cumple la reacción que se requiere para lograr diagnosticar la presencia del virus.
De acuerdo con González, la enzima ya fue entregada al Instituto Nacional de Salud (INS), para que la entidad realice las pruebas de verificación y funcionalidad del reactivo. El siguiente paso será formalizar una alianza con la empresa Vecol para producción a escala industrial.

“Actualmente estamos produciendo entre 20 y 30 mililitros de transcriptasa reversa en 8 horas. El siguiente paso es alcanzar los 5 y 7 litros para llegar finalmente a volúmenes de producción industrial de 500 litros”, agregó el investigador.

Para González, la biotecnología está jugando un rol fundamental debido a la pandemia, lo que abrirá enormes oportunidades para entrar a este mercado y desarrollar economías basadas en este tipo de ingeniería. “Para la Universidad y para el país en general este es un gran avance en el área de investigación para el desarrollo de enzimas recombinantes y para el diagnóstico de enfermedades contagiosas”, concluyó.

Andrés González Barrios.
Ph.D. de la University of Connecticut.
andgonza@uniandes.edu.co