Software y arquitectura empresarial para un mundo complejo y veloz

Desarrollar software veloz, barato y de calidad, y producir modelos que simulen la estructura completa de las empresas para facilitar la toma de decisiones son las prioridades de los profesores Rubby Casallas y Jorge Villalobos, del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación.

a velocidad es la impronta de las Tecnologías de Información (TI). Cuando el mundo no ha terminado de asimilar un cambio se produce otro que genera requerimientos
cada vez más complejos para las personas y las organizaciones. Como todos necesitan soluciones y el software está presente en los procesos críticos de la sociedad, surgen oportunidades que traen aparejados enormes problemas y riesgos. Ese conjunto de retos para los investigadores TI lo han sabido aprovechar los profesores Rubby Casallas Gutiérrez y Jorge Villalobos Salcedo, ingenieros de sistemas y computación de la Universidad de los Andes y doctores en Informática de la Université Joseph Fourier (Francia). Villalobos, además, dirige el Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación.

Ambos son profesores asociados de Los Andes y aunque investigan bajo la misma sombrilla, sus énfasis son distintos: la doctora Casallas se concentra en el desarrollo de software y su colega Villalobos se enfoca en la arquitectura empresarial.

Ingeniería de Software basada en modelos

Mejorar la multimillonaria y cada vez más compleja industria de software ocupa la atención de la ingeniera Rubby Casallas y sus estudiantes de doctorado en sus investigaciones en desarrollo de software basado en modelos. Ellos parten de la base de que el software ha permeado todas las actividades y el mercado es cada vez más exigente porque no solo demanda mejor tecnología a menores costos, sino mayor velocidad. Es decir, con mayor frecuencia, es más corto el tiempo para desarrollar un producto y sacarlo a un mercado globalizado donde la oferta es amplia, de suerte que los clientes puedan cambiar de marca si la que tienen no llena esos requisitos.

“Las oportunidades son muchas, pero no son gratuitas —explica la profesora Casallas—. Colombia podría volverse productora y exportadora de software como lo hizo India, porque no tiene desventajas significativas dado que no se necesitan grandes inversiones en infraestructura, pero es necesario preparar a las empresas. Como sucede en los demás tipos de negocio, en este también tiene que haber innovación para atacar los problemas de salir más rápido, con un software más efectivo y de mejor calidad”.

Son muchas las personas que intervienen para producir un software, una labor compleja que va desde el análisis (entender qué se necesita), pasando por el diseño y la programación utilizando alguna tecnología, hasta probarlo y producirlo. En ese proceso, la programación es una parte muy crítica e incluye la escritura del código de las aplicaciones y las posteriores pruebas de funcionamiento. “Estas son tareas muy dispendiosas, difíciles y especializadas; nosotros nos concentramos en  automatizarlas para que el desarrollador no tenga que hacerlo —dice la investigadora—. Así, además, eliminamos los errores que puede introducir una persona, con lo cual se aumenta la calidad”.

El objetivo es tratar de subir el nivel de abstracción para que los desarrolladores de software produzcan modelos y no códigos, y que esos códigos o lenguajes de programación se generen de manera automática. Según la ingeniera, de esta forma mejora la productividad (medida en número de líneas de código producidas por hora), pues permite aumentar un orden de magnitud, lo que en términos sencillos significa que si un ingeniero tardaba 100 días en desarrollar el software, ahora podrá
hacerlo en 10.

La investigadora explica que una familia de producto de software (también se llama línea de producto de software) es un enfoque metodológico para un conjunto de aplicaciones que se parecen (por ejemplo, la contabilidad de las pymes, la administración de hospitales nivel 2 o los juegos para dispositivos móviles). Recalca que cuanto más especializadas y parecidas son, mayor puede ser la automatización y, por ende, también será mayor la rentabilidad de la empresa de software.

Algunos proyectos han involucrado compañías reales como Heinsohn Software House e incluso hay unos en funcionamiento: para la Universidad de los Andes  desarrollaron la aplicación del juego gerencial para la Facultad de Administración y el sistema de apoyo a la investigación que se denomina Academia. La ingeniera Casallas enfatiza en que los vacíos en la industria del software propician las oportunidades para hacer transferencia, pero como en los doctorados se generan  prototipos, es necesario robustecer los resultados para llevarlos a la industria y, al mismo tiempo, hay que preparar a las empresas para recibirlos.

Arquitectura empresarial para tomar decisiones bien informadas

Organizaciones como las Fuerzas Militares dependen de la información para tomar decisiones correctas y oportunas (muchas veces en tiempo real) pues si, por ejemplo, van a salir en una misión de combate es necesario saber dónde está la tropa, a qué horas y cuáles son las condiciones climáticas. Igual sucede
cuando una compañía como Ecopetrol hace compras, firma contratos y programa actividades, o con los operadores de celulares, que deben conocer a sus clientes, dónde y qué compran, con qué tecnología o cuál velocidad.

Esto significa que la información es un activo de las compañías cuya complejidad y dificultad de uso crecen paralelas al tamaño de la organización. Pero, dice el profesor Jorge Villalobos, aunque la inversión en este tipo de soluciones se ha disparado en los últimos 10 años, los resultados no son satisfactorios, de modo que él y su grupo de estudiantes doctorales tienen un nicho para investigar en arquitecturas empresariales. Esta disciplina se centra en relacionar todos los elementos del negocio
con las Tecnologías de Información haciendo modelos de alto nivel de las organizaciones, en las que se representa la estructura completa: desde la cúpula donde se toman decisiones, pasando por la cadena de valor, los procesos de negocio, las estrategias y los indicadores, hasta llegar a la infraestructura de base donde están los sistemas de información y, en general, toda la infraestructura tecnológica.

“Imagínese un gran mapa de todo lo que constituye la organización —explica— y que uno pudiera decir: este proceso de negocio está soportado en estos factores, aquí está la información, y que, como ingeniero, trabajando sobre planos concretos, pudiera señalar los puntos donde hay un problema y diagnosticarlo para actuar sobre esos puntos diseñando una solución. Eso no existe. Con este trabajo en el campo del doctorado buscamos las herramientas conceptuales y metodológicas adecuadas para manipular ese tipo de modelos para hacer diagnósticos y apoyar a las personas que toman decisiones, que es hacia quienes se dirige nuestra investigación. Nosotros proponemos herramientas de análisis estático y dinámico de esos grandes modelos”.

El investigador enfatiza en que las empresas hablan de flexibilidad y de su capacidad de reacción para llevar un nuevo producto al mercado en tiempos muy cortos. Así pretenden obtener una enorme ventaja sobre sus competidores, la cual se incrementa si, además, su operación se abarata. Sin embargo, cuando pretenden hacerlo, se chocan contra la estructura existente, pues lo primero que deben hacer es entender la empresa para determinar dónde estaban las dificultades y por qué no se obtuvieron los resultados propuestos.

Para explicar su trabajo, el científico precisa que en una organización hay dos niveles: el superior, donde se concentra la intención (lo que pretende hacer y sus  motivadores de negocio), y el inferior, donde están la gente, las aplicaciones, la estructura operativa y el hardware (el cómo). Su trabajo, entonces, consiste en proveerles a las empresas una forma de ver el mapa completo, de conectar ambos niveles, para que quienes toman las decisiones entiendan cómo funciona cada elemento, pues cuando deciden algo se afectan componentes que no son independientes y hay que readecuar toda la estructura para que responda a los nuevos objetivos estratégicos.

Un ejemplo puede ser el de Los Andes, cuya estructura está cambiando para ajustarse a la decisión de ser una universidad de investigación. En este proceso no solo hay que modificar los indicadores porque lo que importa ya no es solo el número de estudiantes matriculados o de programas ofrecidos, sino también las publicaciones científicas o las fortalezas investigativas de los profesores. También hay que preguntarse si los sistemas de información soportan las nuevas exigencias o si debe afectarse el organigrama porque ahora dentro de las funciones relevantes está la consecución de fondos para investigar y la transferencia del conocimiento hacia el sector productivo. “Hay que ajustar todo; esto genera una transformación de abajo hacia arriba”, concluye el profesor.

Su trabajo tiene dos facetas que se interrelacionan: hacen consultoría para grandes empresas como Colpensiones, las Fuerzas Militares, Ecopetrol o el Ministerio de las TIC, de donde obtienen insumos para la investigación doctoral; esta última, a su vez, les proporciona herramientas para la consultoría.

Los trabajos se apoyan en el Laboratorio de Arquitecturas Empresariales, cuyo montaje tardó casi cinco años y no tiene parangón en Latinoamérica, donde se simula con empresas virtuales que operan de verdad, que fueron creadas por los científicos de Los Andes. “Nadie nos va a prestar su empresa para experimentar, entre otras razones porque solo construir el mapa completo puede costar cerca de un millón de dólares. Por eso creamos las nuestras —explica—. Para operarlas tenemos convenios académicos para usar softwares comerciales de empresas como IBM, Oracle, SAP y Microsoft, cuyo licenciamiento cuesta enormes sumas de dinero”. Esas compañías, además de un grupo grande de empresas de consultoría y de desarrollo, les dan asesoría y les ayudan en la construcción de los modelos. Este es un buen ejemplo de una colaboración exitosa entre la universidad y las empresas.

El profesor Villalobos identifica muchas posibilidades de hacer transferencia del conocimiento que se produce en su área de investigación: por un lado, están las consultorías para grandes empresas, y por otro, ve espacios para posicionar las herramientas que ellos desarrollan, no necesariamente con fines comerciales, pues esas herramientas indican el cómo hacerlo y, aunque en los papers se da cuenta de los hallazgos, es importante que otros puedan utilizarlos.

Un modelo de mediación de bases de datos heterogéneas

El manejo de la información almacenada en bases de datos de sistemas complejos, como las que tienen las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, fue el objetivo de la tesis de doctorado de la ingeniera de sistemas Alexandra Pomares, hoy profesora de esa disciplina en la Universidad Javeriana.

Bajo la dirección del profesor José Abásolo, diseñó un modelo computacional de mediación entre bases de datos heterogéneas (que manejan lenguajes diferentes) para permitir que los investigadores médicos tengan acceso a las historias clínicas de miles de pacientes almacenadas en distintas partes del país. Su tesis incluyó, además, el diseño de una estrategia para seleccionar las bases de datos más indicadas para hacer cada consulta específica, pues resulta muy costoso acceder a toda la información si no se ha discriminado.

Su proyecto fue motivado por la necesidad de complementar la información registrada en los RIPS (Sistema de Información de Prestaciones en Salud) del Ministerio
de la Protección Social en donde se encontró que la mayor parte de los datos almacenados son de carácter administrativo, razón por la cual les sirve poco a los investigadores médicos. Ante esta evidencia, ideó el sistema de acceso a las historias clínicas sin tener que concentrarlas en una nueva base de datos; esta permite consultar la información actualizada que almacena cada uno de los hospitales que quieran ingresar al sistema.

La doctora Pomares explica que los resultados de su tesis “Mediación y selección de fuentes de datos en organizaciones virtuales a gran escala” pueden aplicarse en
cualquier organización virtual que se une para una misión común. Tal es el caso de la educación, sistema en el que, por ejemplo, podría estudiarse cómo se mueven los estudiantes por todo el país.

Desarrollo generativo de software

El desarrollo generativo de software, tomando como caso de estudio las casas inteligentes, fue el tema de la tesis doctoral del ingeniero de sistemas caleño Hugo Arboleda, hoy director de la Maestría en Gestión de Informática y Telecomunicaciones y profesor Asociado de Icesi, en Cali. Allí pertenece al grupo de investigación I2T (Informática y Telecomunicaciones).

La investigación hizo parte del Ample Project, una iniciativa de la Unión Europea en la que participaron universidades de varios países, cuyo propósito era indagar sobre técnicas modernas de desarrollo generativo de software que produjera mejoras en la productividad y la calidad, así como en la velocidad para llegar al mercado. El doctor Arboleda se centró en lo concerniente a hogares computarizados (domótica), que se caracterizan porque mediante programas informáticos sus habitantes pueden programar tareas cotidianas como regar las plantas, encender las luces o monitorear y activar las alarmas antirrobo desde un dispositivo móvil.

Su directora en Los Andes fue la profesora Rubby Casallas y en la École de Mines de Nantes, donde estudió en cotutela, fue el profesor Jean Claude Royer. La financiación provino de la universidad francesa y del programa de doctorados de Colciencias.

Para él, el doctorado no solo da la posibilidad de robustecer las habilidades técnicas de investigación y las competencias de trabajo individual, sino que permite relacionarse con gente muy distinta y se produce un enfrentamiento cultural muy interesante. Además, ayuda a fortalecer el espíritu aguerrido y emprendedor, porque, enfatiza, el trabajo va a ser criticado y rechazado varias veces, pero el investigador tiene que seguir adelante.

Así mismo, no duda de las oportunidades laborales que se le abren al doctor, sobre todo cuando ha cursado parte de sus estudios en el exterior. “Todos los meses, uno recibe entre una y dos invitaciones para que se postule a un cargo”, asegura y añade que ya en algunas universidades y empresas hay ofertas atractivas, con salarios muy competitivos.

Última actualización el Miércoles, 31 Julio 2013 14:43