Guía para alcanzar a las mejores capitales

Contacto 6 Página 12En el estudio Bogotá 21, los investigadores compararon esta urbe con aquellas destacadas por la calidad de vida que brindan a sus habitantes. Concluyeron que aunque se requieren inversiones muy  cuantiosas, existen los mecanismos para financiarlas en un horizonte de 40 años.

Conseguir que, en el 2050, la capital sea tan importante, eficiente y agradable para vivir como las mejores ciudades del mundo hoy es el objetivo de Bogotá 21, un proyecto que, a partir del crecimiento económico y de la población, plantea escenarios que refuercen la competitividad y la sostenibilidad.

La propuesta parte de la base de que dentro de 40 años, el Distrito, unido a las poblaciones vecinas, tendrá 13 millones de habitantes y su economía se habrá multiplicado por cinco. Por esa razón concluye que la ciudad debe ser densa para darles cabida a tantas personas, pero esa densidad debe atender indicadores como los establecidos en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT): 10 m2 de área verde por habitante. Esto implica tener muchos parques y edificios de gran altura y también un transporte masivo eficiente y unos límites extendidos más allá del territorio actual del Distrito para configurar una ciudad  región (Ver CONTACTO # 5 ‘Ciudad región, presente y futuro de Bogotá’, pág. 5).

Lo más interesante es que los investigadores enfatizan en que aunque la inversión para lograr los objetivos es cuantiosa, existen mecanismos para financiarla: aportes de la Nación, impuestos distritales, participación de capital privado y cobro de peajes por congestión y de plusvalías por la valorización de los inmuebles, entre otras opciones.

La propuesta se basa en la noción de transit oriented development, que busca establecer patrones de crecimiento urbano ligados a sistemas de transporte masivo de alta capacidad, que serán financiados parcialmente por la plusvalía generada por estos sistemas. Es financiada por GIZ, agencia alemana que ha hecho estudios similares en ciudades asiáticas y que escogió a Bogotá como la primera urbe latinoamericana para replicar el modelo. En el estudio participan los grupos SUR (Estudios en Sostenibilidad Urbana y Regional) e Imagine (Computación Visual) de la Facultad de Ingeniería, la compañía  alemana Siemens, la consultora ITS basada en Hong Kong, consultoría colombiana y la Fundación Despacio.

El estudio, que comenzó en marzo pasado, es dirigido por el profesor de Ingeniería Civil y Ambiental Juan Pablo Bocarejo, con estrecha colaboración de José Tiberio Hernández, docente del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación. Para formular la propuesta, los investigadores revisaron escenarios de crecimiento y diversos planes de usos del suelo, densificación y movilidad a nivel urbano y regional.

También compararon a Bogotá con las mejores ciudades del mundo actual, entre ellas Londres, París y Berlín, en aspectos como calidad de vida, medio ambiente, transporte y facilidad para hacer negocios. Una vez hechas esas mediciones se preguntaron qué  hacer para alcanzar el mismo estándar de aquí a cuarenta años y propusieron una infraestructura con elementos como redes de transporte y  proyectos de utilización de tecnología dentro de una estrategia que potencie el desarrollo.

En materia de transporte propusieron un sistema masivo con por lo menos 80 km de alta capacidad (sería el metro) y 300 km para capacidad mediana (buses y trenes ligeros, entre otros).

Como resultado de la investigación saldrán próximamente el libro y la película Bogotá 21, con recomendaciones que permitan aumentar el impacto de los planes de desarrollo que viene adelantando la ciudad.

 

Última actualización el Miércoles, 31 Julio 2013 14:43